Atropellado por una rutera en la colonia Francisco I. madero, un joven murió la tarde de este lunes tras agonizar durante veinte minutos a las puertas del Hospital 6 del IMSS donde no fue admitido por no ser derechohabiente.
Aún con vida el menor de identidad no conocida, fue llevado al Hospital Infantil donde fue ingresado con rapidez pero ya las graves heridas y consecuencias de la desatención no le permitieron vivir.


Y es que su estado era crítico desde el momento de atropello por la unidad 503 de la Línea 2L, en calles Emilio Campa y Angel Trías, donde tuvo que esperar a la llegada de los paramédicos de la Cruz Roja.
Transportado en ambulancia, llegó conciente al IMSS del Pronaf, pero la encargada del Departamento de Urgencias antepuso que se trataba de una persona no afiliada y que la atención no era posible pues generaba un gasto para la institución.